¿Qué es el ensayo Blower Door y cómo funciona?
El ensayo Blower Door es una de las pruebas más importantes en la construcción moderna para medir la estanqueidad al aire de un edificio. Su objetivo es identificar infiltraciones no deseadas a través de la envolvente térmica, ya sea en puertas, ventanas, pasos de instalaciones o cualquier otro punto susceptible de generar fugas.
El procedimiento consiste en instalar un ventilador calibrado en una apertura del edificio —normalmente una puerta o ventana— que genera una diferencia de presión de 50 Pa entre el interior y el exterior. Esta presión obliga al aire a entrar o salir por cualquier fisura presente en la envolvente. Mediante la medición precisa del caudal de aire necesario para mantener dicha presión, se calcula el nivel de hermeticidad del edificio, expresado en renovaciones de aire por hora (n50).
Para localizar físicamente las fugas detectadas durante el ensayo, se emplean herramientas complementarias como:
* Cámaras termográficas, que revelan diferencias de temperatura asociadas a infiltraciones.
* Detectores de humo, que permiten visualizar el recorrido del aire en tiempo real.
⠀Estas herramientas proporcionan un diagnóstico detallado, esencial para sellar correctamente los puntos problemáticos antes de la entrega final del edificio.
Normativa vigente: UNE-EN ISO 9972:2019 y su aplicación en España
La regulación del ensayo Blower Door en España se rige actualmente por la norma UNE-EN ISO 9972:2019, que ha sustituido a la antigua UNE 13829, ya derogada en el país. Esta norma establece el método de presurización y despresurización mediante ventilador para determinar la permeabilidad al aire de los edificios y cuantificar su nivel de hermeticidad.
El ensayo se lleva a cabo siguiendo el método 1 o el método 2 descritos en la norma, evaluando la estanqueidad de la envolvente térmica mediante la creación de una diferencia de presión de 50 pascales entre interior y exterior. El resultado final se expresa siempre como el número de renovaciones de aire por hora a 50 Pa (n50), un indicador clave para valorar la calidad constructiva de un edificio.
El papel del CTE y el DB HE1 en la exigencia de estanqueidad al aire
En el marco del Código Técnico de la Edificación (CTE) 2019, concretamente en el Documento Básico DB HE1, el ensayo Blower Door no es obligatorio de forma general. Sin embargo, puede pasar a serlo si, durante el cálculo de verificación de la demanda energética, se supera el valor límite de permeabilidad al aire establecido para el edificio.
Este límite se aplica específicamente a:
* Edificios nuevos de uso residencial privado.
* Viviendas con una superficie útil superior a 120 m².
⠀Aunque el CTE no lo exige en todos los casos, el ensayo Blower Door se está convirtiendo en un requisito prácticamente esencial para proyectos que buscan cumplir con estándares más exigentes, como los Edificios de Consumo de Energía Casi Nulo (ECCN) o certificaciones internacionales como Passivhaus, donde su realización sí es obligatoria.
Blower Door en Passivhaus: el límite de 0,6 renovaciones/hora (n50)
El ensayo Blower Door es una prueba esencial dentro del proceso de certificación Passivhaus, ya que permite comprobar si la envolvente del edificio cumple con los estrictos requisitos de estanqueidad al aire que exige este estándar. Para obtener la certificación, el resultado del ensayo debe ser inferior a 0,6 renovaciones de aire por hora (n50), un umbral que garantiza un nivel de hermeticidad muy alto.
Cumplir con este límite tiene beneficios directos:
* Reducción de pérdidas energéticas a través de la envolvente.
* Mejora del confort interior, evitando corrientes de aire indeseadas.
* Optimización del rendimiento de los sistemas de ventilación mecánica con recuperación de calor, pieza clave en cualquier vivienda Passivhaus.
⠀El ensayo se realiza tanto en presurización como en despresurización, y se toma el promedio de ambos resultados para garantizar la máxima precisión en la medición final.
Cómo se realiza el ensayo en una vivienda certificada Passivhaus
El procedimiento se lleva a cabo instalando un ventilador en la **puerta principal** de la vivienda, generando una presión diferencial de 50 Pa, equivalente al efecto de un viento de unos **30 km/h** incidiendo directamente sobre la fachada. Durante la prueba, se sellan todas las entradas de aire —rejillas, conductos de ventilación, etc.— excepto la puerta donde se instala la lona hermética del equipo.
Se recomienda realizar **al menos dos pruebas** a lo largo del proyecto:
1. **Durante la fase de obra**, antes de cerrar los acabados interiores, para detectar y corregir fugas a tiempo.
2. **Al finalizar la construcción**, para confirmar el resultado definitivo.
⠀Esta doble verificación asegura que la **capa hermética** esté correctamente ejecutada, sin puntos débiles ocultos tras los acabados. En caso de no cumplir con el requisito de 0,6 renovaciones/hora, se recurre a técnicas complementarias como la **termografía infrarroja** o las pruebas con humo para localizar y corregir las fugas antes de la evaluación final.



